1 sept 2010

Tratamiento del Aire Comprimido

El aire comprimido presenta impurezas líquidas y sólidas. Las primeras son principalmente restos de aceite procedentes del compresor y vapor de agua. Las segundas están formadas por el polvo aspirado y las partículas sólidas desprendidas de la instalación por efectos de oxidación. Unas y otras reducen la vida útil en los equipos neumáticos.

El primer colaborador de la limpieza del aire es el depósito acumulador. En su interior se facilita la condensación de agua y la precipitación de los aceites que sobrepasan el separador aire-aceite del compresor.

Los otros elementos a destacar en el tratamiento del aire comprimido en un circuito neumático son; Secador, Filtro, Regulador de Presión y Lubricador.
 
Secador

Es el elemento encargado de eliminar la humedad del aire, puesto que a los puntos de consumo debe llegar seco. Si no fuera así aumentaría el desgaste de las máquinas y se reduciría el rendimiento de la instalación, propiciando un mayor coste de producción.

Los métodos más comunes de secado son:
  • Absorción
  • Adsorción
  • Secado por Frío

Secador de aire comprimido por adsorción
Secador por adsorción

Filtro de aire

Tiene como objetivo eliminar las partículas en suspensión del aire. Las partículas sólidas, procedentes del exterior de la red y tomadas durante la fase de aspiración o por desprendimiento de partículas metálicas de la propia red. Las partículas líquidas, agua y aceite, que aún queden en la instalación.

  
Filtro de aire comprimido
Filtro de aire estándar

El filtro estándar consta de un recipiente en el que entra el aire y pasa a través de una placa deflectora, con ranuras oblicuas. Esta placa desvía el aire y provoca su centrifugado. Las partículas sólidas se desprenden al chocar contra las paredes del vaso y caen al fondo. A continuación, el aire pasa a través de un filtro con una porosidad entre 5 y 45 micras, según el grado de filtrado que se precise.

Regulador de Presión

El regulador reduce la presión en la red a una presión de trabajo adecuada a la máquina, equipo o herramienta utilizada. Además minimiza las oscilaciones de presión que surgen en la red.

  
Regulador de presión neumático
Regulador de presión estándar

En un regulador estándar, la presión de salida se obtiene regulando el tornillo del resorte para mantener abierta la válvula principal, permitiendo que fluya desde la vía de entrada el aire a presión P1, a la salida a presión P2, equilibrando la presión de salida mediante un émbolo o diafragma contra la fuerza regulable del resorte.

Cuando el circuito conectado a la salida se encuentra a la presión preestablecida, actúa sobre el diafragma creando una fuerza elevadora contra la carga del resorte.

Si la presión de salida sube por encima del valor regulado (la presión de salida se regula a un valor inferior o se produce un pico de presión –P3- desde el actuador neumático), el diafragma se eleva para abrir el asiento de alivio de forma que la presión en exceso pueda ser evacuada por el orificio de escape.

Lubricador

En la actualidad la lubricación no es estrictamente necesaria. Los componentes neumáticos modernos vienen prelubricados para toda la vida. Esto implica mayor limpieza (industria alimentaria, farmacéutica) y menos contaminación del ambiente de trabajo.

Pero en equipos neumáticos que trabajen en condiciones exigentes, las piezas móviles necesitan lubricación. Para que estén suficientemente lubricadas de forma continua, se añade al aire comprimido una cierta cantidad de aceite mediante un lubricador.

Con la lubricación, se reduce el desgaste, se disminuyen las pérdidas por rozamiento y se consigue protección contra la corrosión.

  
Lubricador Neumático
Lubricador proporcional

El lubricador proporcional, mediante una estrangulación del canal de paso de aire, origina una caída de presión. En la cámara goteo se produce un efecto de aspiración, propiciando que las gotas de aceite entren en la corriente de aire. Allí se nebulizan y de esta forma llegan a los diferentes elementos. La cantidad de aceite aportada se regula mediante un tornillo.

Unidad de Mantenimiento (FRL)

La unidad de mantenimiento está formada por el filtro, el regulador y el lubricador. Esta unidad de mantenimiento, que realiza las funciones antes descritas en cada elemento, se sitúa justo en la entrada de aire de la máquina.

La unidad de mantenimiento deberá montarse siempre en ese orden siguiendo la circulación del aire.

Unidad de mantenimiento neumática FRL
Unidad de mantenimiento (FRL)